Buscar este blog

martes, 30 de mayo de 2017

Leyendas Urbanas de Perico

Hoy: La copa
Hola, esto me paso hace mucho tiempo. Siempre que trato de olvidarlo todo vuelve a mí en sueños. La vez pasada escuchando su programa sobre los demonios recordé todo y viendo que mucha otra gente se anima a contar sus experiencias, me anime a contarte mi vivencia.
Estaba de vacaciones en santa fe (mi papa es de ahí) íbamos a vacacionar por una semana, la clásica escapada, en ese momento yo estaba en la secundaria. Habíamos viajado mis viejos y yo nomas, mi hermano se había quedado cuidando la casa. 
Apenas llegamos, nos recibieron con asado, charlas y bueno, las promesas de ir a pescar o cualquier actividad que quisiéramos, mi papa es el hermano mayor de su familia, por lo que siempre que va o vamos, nos tratan demasiado bien.
Al segundo día de estadía, mis tíos programaron una salida con mis viejos, pero en esa salida los hijos no estábamos incluidos, me llevaron a la casa de uno de mis tíos, como es de buen pasar económico tiene una casa bastante amplia y en la zona más exclusiva, era yo y 4 primos más, nos compraron comida y quedamos a cargo de su casa.
Mi prima, hija del dueño de casa había invitado a unos amigos, estaban en la clásica reunión de compañeros de escuela, yo junto a mis otros primos miraba la tele, disfrutaba estar ahí. Durante un rato largo, además de las charlas nos prendimos con una película, durante una pausa, note que ya no se escuchaban las risas de los chicos que en ese momento se encontraban cerca de la pileta, en un quincho que tienen ellos, para fiestas, asados, etc.
Me pareció normal, ya estaban en la edad de querer ponerse de novios y tal vez, esa reunión era para formar alguna pareja o conocerse. No quería interrumpir, pero en el momento que me iba a la cocina a sacar una gaseosa me percaté de que el quincho estaba a oscuras, veía algo de luz, pero no era luz eléctrica, así que me tuve que ir a donde ellos para hacerle una recomendación por si llegaba mi tío y estaban en alguna situación que seguramente no le gustaría y por ende me llevaría el reto. Conforme me iba acercando oía que hablaban en voz baja, los vi sentados como en una ronda, una fogata, o eso asumía. Estaban jugando el jueguito de la copa, las luces eran de 2 velas que no se quien había llevado ya que al parecer estaba todo organizado.
Confieso que tengo miedo y siempre creí en los fantasmas, duendes y demonios, pero en ese momento solo pensaba en entrar de golpe y asustarlos, pienso que en mi idea de querer caerles bien la quería jugar del primo piola, el chistoso. Eso hice, entre de golpe, al grito de ¿Qué están haciendo? Los sorprendí, todos se dieron vuelta, las chicas gritaron y los muchachos solo me miraron rápido, con cara de querer insultarme.
Antes de que pudiera decirles algo, ellos mismos se levantaron, apagaron las velas y prendieron las luces. Mi prima me abrazo y me agradeció que apareciera en ese momento, me dijo que sentía mucho miedo. En mi afán de querer hacer más amigos les quise ayudar a levantar las cosas, mi error fue agarrar la copa, apenas la toque sentí como se partía, saque rápidamente mi mano, me mire para asegurarme de no haberme cortado, acto seguido mire la copa, solo se había rajado, en ese momento no me di cuenta, pero todos vieron lo que paso, apenas levante la mirada vi como todos me observaban.
Rato después de lo sucedido, me volví a ver la tele, pero ya no me importaba, estaba extrañado por lo que había pasado, mi prima me pedía que no dijera nada y eso hice. Mucho más tarde llegaron mis viejos con mis tíos, nosotros estábamos parando en la casa de mis abuelos, pero insistieron en que nos quedáramos esa noche ahí, al otro día, después del almuerzo nos llevarían a donde nosotros teníamos nuestras cosas.
Confieso que rápido me olvide de todo, dormí plácidamente, me levante temprano, me llevaron a pasear, la pase bien. Volviendo a la casa de mis abuelos tuve una sensación rara, me dio como una especie de ataque de nervios, sentía que en cualquier momento pasaría algo, pero no pasó nada. Pasaron los días y todo estaba de maravillas, hasta la noche anterior a volvernos. En mis sueños algo me asechaba, me perseguía pero por la casa de mi tío, como en casi todas las pesadillas, cuando eso que lo recuerdo como una nube negra estaba casi encima mío me decía “-Te tengo” y me agarraba de la pierna, me desperté muy asustado, pero lo hice en el mismo momento en el que los demás se levantaban, así que quise sentarme para ir al baño y lavarme. Apenas me pare, casi me caigo, se me doblaron las piernas, rápidamente me senté y al mirar mis pies, note cuna mancha roja en mi pierna derecha, mancha que después se transformaría en moretón, pero que se asemejaba a como si alguien me hubiera agarrado con tal fuerza que me había dejado esa marca.
Fuimos a tomar el colectivo, pedí un asiento del lado de la ventanilla, como el viaje era largo, llegaríamos acá al otro día. Esa misma noche, ya cerca de las 01 de la mañana, solo miraba la oscuridad del paisaje, pensaba en miles de cosas, no podía dormir y trataba de acomodarme en el asiento para intentar descansar. En ese momento un auto adelanto al colectivo, pude ver claramente como si una bruma negra flotara bajo mi ventanilla, primero pensé en que era homo de motor, pero con la velocidad de llevaba el ómnibus no me explicaba como eso se había mantenido por esos escasos segundos que lo pude ver por la luz del vehículo.
Llegamos muy cansados, yo solo pensaba en dormir y eso precisamente hice. Cuando me levante mi hermano estaba sentado en la computadora, no me miro, pero me dijo que me escucho hablar, decía cosas que él no entendía, como si hablara en otro idioma y al entrar en nuestra pieza vio como si una sombra estuviera junto a mí. Apenas termino de decirme eso, un escalofrío recorrió mi cuerpo, comencé a relacionarlo con el juego de la copa.
Me preguntaba cómo podía haber sido si yo no participe de esa sesión, tal vez sería mi mente la que me estaba jugando una mala pasada. Habían más preguntas que respuestas en mi cabeza, pero de una cosa si estaba seguro, no quería dormir solo.
Esa noche soñé que tocaban la puerta de mi casa, yo estaba sentado tomando café, como nadie fue a atender me levante y abrí la puerta, parado afuera estaba una persona vestida totalmente de negro, con galera, ojos muy rojos, colmillos amarillos en lugar de dientes que podía ver en esa sonrisa diabólica, esta “persona” se sacaba la galera como saludo y me dejaba ver sus cuernos, al mismo momento que me decía “-Ya llegue”. Me desperté creo yo gritando, transpiraba mucho, no sé si era el miedo o lo que había terminado de soñar, pero sentía que eso, lo que sea que fuere, ya estaba rondando la casa.
Mama es muy creyente (no saben cuánto agradezco eso) ella se asustó una mañana cuando volvía de hacer las compras y le pareció ver a un nene de 5 años aproximadamente que se metía corriendo a mi pieza. Lo fue a buscar y nada, ella casi inmediatamente se fue a la cocina, ahí tiene una imagen de la virgen, encendió una velita para comenzar a orar, decía que tenía mucho miedo, al momento de persignarse y con la puerta y ventanas cerradas, una ráfaga de aire frio no solo apago la vela, sino que también hizo que su radio se encendiera sola. A duras penas pudo orar, pero dice que podía sentir como si la casa temblara, por ese día, todo había terminado.
Mi papa nos retaba por caminar por el pasillo a la madrugada, mi hermano se negaba a muerte, yo no sabía cómo decirle que tampoco era el que caminaba a esa hora. 
Mi computadora se prendía sola, hice cambiar la fuente y que la vea un técnico, no presentaba ningún problema, generalmente mi celular se quedaba sin batería apenas entraba a mi pieza, probé cambiándola por una nueva, el suceso se siguió repitiendo.
Mi hermano se estaba bañando cuando oyó que mama lo llamaba, salió y se dio con que todavía no había vuelto nadie. Papa dice que mientras se afeitaba vio como una sombra negra detrás de él, al voltear para ver, algo le soplo la oreja. Mama se sentía perseguida por el nene que había visto, oía risas, dijo sentir como un gruñido y gritos de dolor cuando cansada y asustada comenzó a tirar agua bendita por toda la casa.
Había momento en los que no recordaba que había hecho, hasta me asustaba tener momentos en los que sentía como que recuperaba la razón y me encontraba en otro lugar, sin saber cómo había llegado ahí.
Una mañana mama me despertó para que la ayude con unas bolsas medio pesadas, como de costumbre me di vuelta para dormir un rato más, ella volvió y comenzó a hablarme, le dije que ya me levantaba, desde la cocina comenzó a hablarme otra vez, antes de que llegue a mi pieza con sus reclamos me levante, con mucho sueño camine hasta la puerta, una vez que puse los pies fuera, sentí como que baja un escalón, como estaba todavía dormido no le di importancia, hasta que me di cuenta de que mi vieja ya estaba ahí, pero ella solo estaba con la boca abierta, solo me miraba.
Con mala gana le dije que ya está, ahora si ayudaría con esas bolsas, ella solo atino a persignarse y volver a la cocina a rezar. No entendía nada, fui a verla después de orar un rato con ella recién me conto. Ella dice estar casi segura de que yo caminaba pero en el aire, que cuando estuve frente a ella recién descendí, no me había dado cuenta, pero estaba como levitando.
Recuerdo la gran junta que se hizo después, mis viejos y mi hermano hablaban de lo que les estaba pasando (por mi culpa) resulta que el televisor se encendía solo también, los celulares de repente enloquecían, se apagaban solos, o comenzaban a sonar como si alguien los estuviera usando, habían bajones de luz, por las mañanas las sillas estaban fuera de lugar, en casa nadie fuma, pero se podía percibir olor a tabaco, los vecinos preguntaron qué clase de animal tenemos dentro y en el fondo de mi casa, cuando no había nadie las luces se prendían y apagaban solas, algunas amistades dijeron que cuando llamaban por teléfono se podía escuchar como si alguien respirara en el tubo, o como si hubiera más gente hablando, risas.
Me llevaron al médico, nada, psiquiatra, nada, por ultimo a la iglesia, me recibió un sacerdote (no voy a decir quién) y reconozco que me daba aversión estar ahí, cuando el párroco me puso su mano en la cabeza sentí mucha ira, quería golpearlo, recuerdo que pensaba en decirle quien se cree para tocarme, tenía hasta la idea de escupirle, eso es todo lo que recuerdo, después de varias oraciones me dicen que caí desvanecido, me desperté en casa, había dormido todo un día.
Desde esa vez no volvió a pasar nada, tengo malos sueños pero eso es todo, en casa reina la tranquilidad, hasta el día de hoy mis viejos no saben cómo fue que me llego todo eso, llame por teléfono a mi prima y le conté todo, no sé cómo se lo habrá tomado, no le guardo rencor, más bien lo hice para advertirle, ese maldito juego debería estar prohibido, agradezco a Dios que esto no llego lejos. Por último, no sé si tendrá algo que ver con lo que me paso, pero en la última comunicación con mi prima ella me dijo que uno de sus compañeros, que había participado del juego se había suicidado, en el colegio estaban todos consternados.
Fin.

No hay comentarios:

Publicar un comentario